¿Realmente, qué importancia tienen para vosotros vuestros recuerdos?

Llega el momento de pensar en buscar el fotógrafo para tu gran día… La mayoría de las veces sin tener mucha idea del tema en cuestión.

Podríamos vernos tentados de aceptarlo como regalo de parte de algún invitado o familiar…. Así nos ahorramos tanto lío, y, además, rechazar esa oferta…. Está feo.

También podríamos ir al fotógrafo del pueblo, porque bueno, es conocido, y le ha hecho las fotos a tu prima, a tu amiga, a tu vecina…

¿Y si le pido el favor al primo de mi novio que tiene una cámara réflex? Total, si son cuatro fotos….

O contratar a aquél fotógrafo que vimos en la web de proveedores de boda, donde enviamos más de 100 solicitudes de presupuesto, y que ofertaba el día completo de la boda por 300€ con el álbum incluido. Porque bueno, hay que mirar el presupuesto.

O mejor aún, a ese fotógrafo de bodas que descubrí en Instagram, y que tiene un perfil maravilloso, con fotos sacadas de un cuento de hadas en distintos lugares del mundo. ¿Serán realmente bodas?

Y es que, actualmente existe una amplia oferta de fotógrafos en todas las ciudades, vivamos donde vivamos. Y, además, muchos fotógrafos también hacen bodas fuera de su ciudad, e incluso fuera del país donde están basados… Con lo cual, las opciones se multiplican hasta el infinito.

Y todo acaba siendo un tremendo lío.

Y entonces, ¿qué ocurre? Pues que podríamos dejarnos llevar por una de las anteriores opciones. Craso error.

La elección del fotógrafo de boda no debe hacerse a la ligera, por comodidad o por ahorrar en el presupuesto.

Y siguiendo con lo anterior, os explicamos:

  • Es súper importante que os involucréis en la búsqueda de vuestro fotógrafo de bodas. Porque no todos los fotógrafos trabajan igual, no con todos tendréis feeling que haga que todo fluya en un día de nervios, y por supuesto, no todos tendrán el mismo estilo de fotografía. Es por esto que no debéis aceptar como regalo de boda una parte tan importante de vuestro día; Vuestros recuerdos. ¿Por qué? Pues porque normalmente este ofrecimiento incluirá la aceptación de un fotógrafo que no ha sido elegido por vosotros, y sin que ni siquiera tengáis una entrevista para ver qué tal es y si su estilo es de vuestro gusto,… Y esto es sinónimo de fracaso.
  • Exactamente lo mismo ocurre con el fotógrafo que le hizo la boda a tu prima, hermana, amiga…. No bases tu elección en la “tradición”, o en la “comodidad”, sino en que realmente tenga el estilo atemporal que buscáis en vuestro reportaje de fotos, en que no haga uso de poses forzadas y anticuadas…. En que haya química entre vosotros, y que huya de los estereotipos, estando abierto siempre a probar nuevas ideas.
  • De todos los errores que se pueden cometer, sin duda, encomendar el reportaje de boda a alguien sin experiencia, es el peor. Hemos tenido algunas parejas en nuestro estudio pidiendo que les “arreglásemos” las fotos de la boda (o incluso el vídeo de boda), que les hizo un amigo íntimo del novio o el primo de la novia. Gente sin experiencia, con una cámara de fotos, que simplemente se dedica a disparar, sin la menor idea de composición, y por supuestísimo, de posterior edición fotográfica. O gente que sí que tiene experiencia en fotografía, pero no en fotografía de boda, sino en fotografía de paisajes, de naturaleza, de deporte… Y obviamente no saben cómo conducir a una pareja en este día de nervios, dónde colocarse, ni saben de la responsabilidad que conlleva el capturar momentos tan importantes, y que no se volverán a repetir. Además, en un día como éste, pueden surgir mil inconvenientes, y hay que saber cómo actuar para dar una solución rápida. Como nosotros solemos decir: no sólo somos fotógrafos de bodas; somos psicólogos, estilistas, sastres y bomberos…

  • El presupuesto. Obviamente la parte económica es algo muy importante en una boda, ya que celebrarla conlleva una gran inversión, y a la hora de contratar los proveedores de la boda es algo que todas las parejas tienen en mente. El dinero no es infinito, y, por lo tanto, hay que establecer prioridades. De nuevo volvemos a preguntar ¿cómo de importantes son vuestros recuerdos del día de vuestra boda? ¿Se le puede poner un precio a esos recuerdos? Nosotros pensamos que no, y que no se debe escatimar en el presupuesto para tu fotografía de boda, ya que cuando ese día que ha sido planeado durante un año o más, pase en un abrir y cerrar de ojos, lo único que quedará de él serán los recuerdos: tu reportaje de boda, esas fotografías. ¿De qué sirve gastar una pequeña fortuna en ese precioso traje de novia boho si el fotógrafo no supo captar su belleza e inmortalizarla? Para comenzar, elegid sólo los fotógrafos que realmente vayan con vuestro estilo para pedirles información, ya que una larga lista hará que os mareéis. No os dejéis llevar por los primeros puestos en la web de proveedores, ya que normalmente no están en ese orden por las opiniones o la calidad, sino porque han pagado para estar en esa posición (¡ojo! y que no quiere decir que el que esté primero sea peor que el décimo… pero podría ser, así que, importante siempre ver su trabajo completo). Y desconfiad de precios irrisorios: ¡una boda no es un día de trabajo, son muchos días de trabajo! Ya que antes de capturar los momentos de la boda habréis tenido una, dos o incluso tres reuniones con el que finalmente será vuestro fotógrafo; y tras el gran día, quedarán muchos de revelado, selección, y edición; de diseño del álbum y la reunión para su visto bueno; y la entrega finalmente. Desafortunadamente en el sector de la fotografía hay un intrusismo bestial; gente que se compra una cámara y se lanza a la aventura, con resultado cuestionable, sin estar dados de alta como autónomos, sin ningún tipo de seguro; o peor aún, que llegue el día de tu boda y no aparezca por la razón que sea…. Super importante es que tu fotógrafo sea un profesional de la fotografía de bodas que sepa la responsabilidad que tiene fotografiar en un día así; que lleve más de una cámara por si se estropease una, y que además lleve un segundo fotógrafo para tener distintos planos y por si ocurre cualquier cosa (una indisposición de uno de los fotógrafos, no encontrar parking para llegar a tiempo a la iglesia,…). Evidentemente, si sumas todo esto y haces cuentas, sabrás quién es realmente un profesional de la fotografía de bodas y quién no.
  • Y por último, es muy importante pedir ver bodas completas a ese fotógrafo que nos ha maravillado con su perfil en Instagram. Ya que hay veces que esos fotógrafos no son fotógrafos de boda, sino que más bien, pretenden que tú creas que lo son. Y todas esas preciosas fotos no son más que editoriales, donde ha trabajado un gran equipo detrás, con todo medido al milímetro y con una pareja de modelos: trajes de boda de diseño, hora con luz perfecta para evitar cualquier tipo de sombra, decoración espectacular… Fotos “pactadas”más propias de un reportaje de moda que de boda, no por ello feas, sino, simplemente, “irreales”. Ya que en una boda hay que capturar el momento, tener la agilidad de ver algo antes de que pase y estar en el lugar apropiado en el momento justo. Y este tipo de fotógrafos, carecen de esa sensibilidad y experiencia, y, por lo tanto, sus reportajes de boda serán completamente distintos a lo que muestran en las redes, con el resultado de la decepción por parte de la pareja, al obtener un reportaje que no se corresponde a lo que han visto o se les ha querido vender.

¡Con todos estos consejos, esperamos que elegir a vuestro fotógrafo de bodas sea coser y cantar!

Un abrazo, Bohèmios!!

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